jueves, 21 de mayo de 2009
Instrucciones para atarse un zapato
Sigilosamente, dirijase con emoción al zapatero o al armario en el que guarda sus queridos pares de zapatos. Alzando la pierna, introduzca el zapato correspondiente en su pie y haga, tranquilamente, el nudo, pensando que después usted podrá moverse sin tener que hincarse nada en sus débiles plantas de los pies, que podrá correr y saltar sin que le aparezca heridas en ellas. Si sus zapatos se desgastan, agarrelos y dele una capa de betún y si se le quedan pequeños, déselos a gente que los necesite.
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Ole, Javi!! Qué chulo! Por fin nos deleitas con tus letras... espero que este sea el primero de un montón de relatos.
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